Templates by BIGtheme NET
NO TE LO PIERDAS

Rafael Mea Vitali, el futbolista ejemplar

rafael-mea-vitali-2015

“El fútbol ha sido mi vida”. Con esa premisa, Rafael Mea Vitali ex futbolista y Vinotinto, comenzó el diálogo y quizás sus sueños, hace 23 años fueron el inicio de una fulgurante carrera que además de éxitos, trofeos y reconocimientos, le dejó el carácter y la voluntad que hoy lo distinguen.

“Serio, honesto y trabajador”. Así se describe el nacido en Caracas hace 40 años y quien desde muy joven por influencias paternas y ascendencia italiana divisó su futuro dentro del terreno de juego, siguiendo el modelo de sus referentes Franco Baresi y Fabio Cannavaro en la que fue su posición durante años. “Fue fundamental. Siempre traté de imitarlos, salir jugando limpio y férreo, igual en el aéreo y ser líder en la cancha”. Y la misión fue completada, su talento lo llevó a jugar en el Caracas FC, New Jersey, Waldhof Mannheim, entre tantos; convirtiéndose en parte de esos pioneros en marcharse al exterior, donde hizo valer su notoria jerarquía. “En Estados Unidos fui nombrado extranjero de la temporada y en Alemania a los 3 meses ya era capitán y no hablaba bien el idioma pero me hacía entender con personalidad”. De acá surge lo que él denominó de las mejores etapas en su carrera, en conjunto a su debut en 1993 con los Rojos del Ávila y el estreno en la Selección Nacional que compartió con su hermano “Miky”.

“La mayor ilusión de cualquier profesional es vestirse en corto para la Selección. Satisfacción, carácter y agradecimiento, eso me deja haber tenido la oportunidad de defender esa franela sagrada”. Pero esa Vinotinto de Mea Vitali no tuvo tanto apoyo y reconocimiento como la actual, aun así declara su emoción de ser partícipe y cambiar la historia para llegar a ser lo que es hoy.

Veintitrés años consagrados al fútbol. Una carrera tan extensa que ni él divisó, “nunca pensé que hasta los 40 años fuera capaz, sin embargo a medida que iban pasando los años me seguía sintiendo bien y mis compañeros y familia decían que siguiera hasta que decidí retirarme”. Sus claves fueron el compromiso al trabajo, entendiendo la responsabilidad con su familia y a partir de ahí, “comprendí que había un momento para cualquier exceso y por eso debía cuidar y ejercitar mi cuerpo como materia prima de mi trabajo”.

La decisión que definió el nuevo rumbo en su vida, quizás como un renacer, la tomó en el pasado torneo y se despidió formalmente en abril vistiéndose con Metropolitanos. “Estoy muy satisfecho, logré casi todo lo que un futbolista quiere al comenzar una carrera. El legado lo veo y vivo todos los días: el respeto de todos los actores de nuestro fútbol por mi honestidad y compromiso”. Como en toda entrega, Mea Vitali tuvo que ceder y sacrificarse en nombre del deporte. “He tenido que aceptar críticas, pelearme con instituciones por defender compañeros y dejar a un lado dolores y familia por el bien del equipo que representé en el momento”.

Esto le valió pasantías como padre, esposo, futbolista y estudiante. “Fue duro, el hecho de estar en la universidad y llevar en conjunto la Selección y el equipo, me dormía en clases y faltaba mucho. Gracias a Dios mi esposa me apoyó, estudiamos y nos graduamos juntos. Cuando nació mi hija Anabella tuve que separarme un poco para poder descansar por las noches y rendir los primeros 6 meses de su vida”. Su esfuerzo le dio recompensas y actualmente posee el título de Licenciado en Administración egresado de la Universidad Católica Andrés Bello con un diplomado en Gerencia Deportiva, cargo que ejerció antes de su retiro con su último equipo, Metropolitanos, y que actualmente sigue comandando.

Ahora, en su paso de futbolista a gerente, debe pensar como dueño de un equipo y así cuidar sus intereses sin afectar al jugador; el cambio más radical de una profesión a la otra. “Sin mi título no tuviera la capacidad de emprender los labores que hago y puedo confesar que me siento privilegiado de tener los conocimientos académicos y la experiencia en nuestro fútbol para tener el puesto que tengo”. Su meta por los momentos es consolidar a Metropolitanos con un grande del balompié nacional, mientras aporta para corregir las grandes fallas que le evidenció su periplo en el exterior; la falta de concentración, ritmo y dinámica de la liga venezolana.

Seguirá compartiendo este rol con su favorito, el de esposo y padre de Anabella, a quien llama “mis ojos, mi vida y lo más hermoso que tengo. Doy mi vida por verla sonreír aunque la malcríe” y ríe. “Mi esposa ha sido apoyo total en mi carrera, en las buenas y malas, estoy muy agradecido con ella”.

De su futuro a largo plazo zanja dos cosas, a pesar de su título como entrenador no es lo que lo mueve, aunque podría colaborar a la formación de pequeños talentos y sobre su trabajo soñado destaca: Presidente de la FVF.

dsds

 Por: Mariangel Ferrebú, Zulia.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

ăn dặm kiểu NhậtResponsive WordPress Themenhà cấp 4 nông thônthời trang trẻ emgiày cao gótshop giày nữdownload wordpress pluginsmẫu biệt thự đẹpepichouseáo sơ mi nữhouse beautiful